
Estudiantes estuvo muy cerca de cerrar con una nueva victoria su mini gira por Tandil y Orense, pero terminó cayendo este domingo ante Alumni por 101-97 en tiempo suplementario. El conjunto albinegro tuvo el partido en sus manos en distintos pasajes, llegó a sacar ventaja en el complemento y peleó hasta la última pelota, pero el local logró forzar el alargue y quedarse con un encuentro de enorme intensidad. Con este resultado, el Bata quedó con un récord de tres victorias y una derrota en el Torneo Pre-Federal.
El comienzo fue sumamente parejo, con ambos equipos intercambiando canastas y encontrando goleo desde distintos sectores. Estudiantes logró cerrar mejor el primer cuarto, con una producción ofensiva repartida y Mateo Rincón como uno de los principales protagonistas, aportando siete puntos en ese tramo. El Bata se quedó con el parcial por 20-17.
La paridad continuó durante el segundo cuarto, aunque la localía comenzó a pesar y Alumni consiguió revertir el marcador para llegar al descanso largo arriba por apenas cuatro puntos: 37-33. En esos minutos comenzó a aparecer con mayor protagonismo Federico Marín, que llegó al entretiempo con 10 puntos, mientras Rincón ya sumaba siete.
Tras el descanso, Estudiantes volvió a encontrar respuestas y tuvo un muy buen pasaje. Con dos triples consecutivos, uno de Marín y otro de Santiago Arese, el Bata reaccionó y logró sacar seis puntos de ventaja, poniéndose 46-40 cuando todavía quedaban siete minutos del tercer cuarto.
El equipo de Mariano Iglesias logró sostener el control durante buena parte del período y llegó al último cuarto arriba 66-61, después de un parcial en el que Marín volvió a ser el estandarte ofensivo y alcanzó los 25 puntos. Rincón sumaba 12, mientras que Arese completaba una actuación muy completa con 11 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias.
El último cuarto fue de máxima tensión. Con cinco minutos por jugar, el partido estaba nuevamente igualado, pero Estudiantes encontró una respuesta en Santiago Dilascio, que convirtió sus primeros puntos de la noche para poner al Bata arriba 74-72. Poco después, Marín volvió a aparecer con un triple para llevar la diferencia a 77-72 con 4:35 por jugar.
Pero Alumni no se rindió y el encuentro volvió a entrar en un tramo de absoluta paridad. A falta de tres minutos estaban 79-79 y el cierre fue pelota por pelota. Dos dobles de Sebastián Masson y un triple clave de Santiago Dilascio le permitieron a Estudiantes ponerse 86-83 arriba cuando quedaba apenas un minuto.
El local respondió y, con un triple de Besmalinovich, volvió a igualar las acciones. Cuando quedaban pocos segundos, Federico Marín recibió una falta y convirtió uno de sus libres, dejando el marcador 87-87 y llevando el partido al suplementario.
Los cinco minutos adicionales fueron tan intensos como los 40 reglamentarios. Alumni logró tomar una pequeña ventaja, pero Estudiantes siguió luchando hasta el final. Santiago Dilascio volvió a aparecer con un triple clave para dejar al Bata a tres puntos, 95-98, con 52 segundos por jugar. Poco después, Santiago Arese convirtió un doble largo para ponerse nuevamente a apenas un punto, 97-98, cuando quedaban 28 segundos.
El cierre terminó favoreciendo al conjunto local, que logró sentenciar el partido y quedarse con el triunfo por 101-97. Fue una derrota ajustadísima para Estudiantes, que tuvo chances concretas de llevarse el encuentro y que terminó dejando todo en una noche de altísimo goleo y mucha intensidad.
Más allá del resultado, el Bata completó una exigente mini gira con una victoria en Tandil y un partidazo en Orense, para quedar con un registro de tres triunfos y una derrota después de cuatro presentaciones en el Pre-Federal.
Ahora no habrá demasiado tiempo para lamentarse. Desde este lunes, Estudiantes comenzará a preparar uno de los partidos más esperados de la próxima fecha: el Clásico de la Ciudad. El próximo viernes, desde las 21:00, el Bata volverá al Maxigimnasio del Parque Carlos Guerrero para recibir a Racing, en una nueva jornada del Torneo Pre-Federal.
Después de cuatro partidos, el equipo vuelve a casa. Y lo hará con un nuevo desafío por delante y con toda su gente acompañando.
El viernes, el Guerrero vuelve a ser escenario de una noche especial.

